domingo, 08 de julio de 2007
FÁBULA DE LA CONQUISTA
Las ánimas celestiales/ que pisaron nuestra tierra
Nos prodigaron las guerras/ miserias y enfermedades
y esos señores brutales/ vicarios del Santo Oficio
que entregan en sacrificio/ la sangre de nuestra gente
Caminos de penitentes/ que nos llevan al suplicio
llegaron buscando el oro/ con hierro y cabalgadura
Con la cruz y la armadura/ para llevárselo todo
y por sangriento tesoro/ se organizó la matanza
con arcabuces y lanzas/ y vientos antifonales
Nos robaron los chacales/ el oro de la templanza
Desembarcó el almirante/con su bandada de jotes
Patibularios galeotes/ en una isla del levante
Un diamante rutilante/ brillando en el mar rotundo
El paraíso fecundo/ que fue hollado por soldados
Luego fuimos condenados/ al cruel Averno profundo
Después la conquista vil/ Los Cortezes, los Pizarros
nos cambiaron sus cacharros/ por diamantes del Brasil
La plata del Potosí/ de talantes generoso
Como un mago prodigioso/ se arrancó de su cimera
P'a llenar la faltriquería/ del español codicioso
Pero hubo quienes lucharon/ con verdadero coraje
y a rescatar el ultraje/ sus vidas le dedicaron
El cura Hidalgo, Lautaro/ Sandino, Caupolicán
Siempre viven, siempre están/ con San Martín, con Artigas
El Che Guevara, Bolívar/ Fidel y su dignidad...
El Rufián Melancólico
Todos los Derechos Reservados
Copyright © 2006
Nos prodigaron las guerras/ miserias y enfermedades
y esos señores brutales/ vicarios del Santo Oficio
que entregan en sacrificio/ la sangre de nuestra gente
Caminos de penitentes/ que nos llevan al suplicio
llegaron buscando el oro/ con hierro y cabalgadura
Con la cruz y la armadura/ para llevárselo todo
y por sangriento tesoro/ se organizó la matanza
con arcabuces y lanzas/ y vientos antifonales
Nos robaron los chacales/ el oro de la templanza
Desembarcó el almirante/con su bandada de jotes
Patibularios galeotes/ en una isla del levante
Un diamante rutilante/ brillando en el mar rotundo
El paraíso fecundo/ que fue hollado por soldados
Luego fuimos condenados/ al cruel Averno profundo
Después la conquista vil/ Los Cortezes, los Pizarros
nos cambiaron sus cacharros/ por diamantes del Brasil
La plata del Potosí/ de talantes generoso
Como un mago prodigioso/ se arrancó de su cimera
P'a llenar la faltriquería/ del español codicioso
Pero hubo quienes lucharon/ con verdadero coraje
y a rescatar el ultraje/ sus vidas le dedicaron
El cura Hidalgo, Lautaro/ Sandino, Caupolicán
Siempre viven, siempre están/ con San Martín, con Artigas
El Che Guevara, Bolívar/ Fidel y su dignidad...
El Rufián Melancólico
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Tags: poema

